Primarios auxilios

Teníamos once, o diez, no se; vos a veces tenías un año más que yo. Yo conocía mis chances y te lo iba a decir a la salida, pero no me animé. En cambio me quedé en el quiosco y seguí dando vueltas por la Fader hasta que se fueran todos. Me saqué el guardapolvos y empecé a hacer jueguitos con una naranja amarga que me mojó las medias. Media hora más tarde fui a tu casa. Vos mirabas por la ventana y te reías como te reías cuando entrabas a la mañana y me mirabas en el aula. Eran dos segundos. Yo toqué timbre y esperaba que no me atendiera tu vieja o tu hermano Conrado, pero saliste vos y nos sentamos en la tapia. Ahí en los ladrillos la palabra novia me salió por la nariz, como si la hubiera dicho con un trombón y no con mi boca enlatada. Vos aceptaste o moviste un poco la cabeza y entonces nos miramos las zapatillas. Mis adidas blancas estaban manchadas con polvo de ladrillo. A las tuyas no las vi, tenia mucho miedo de que te dieras cuenta.

Primarios auxilios

Roxette a la mañana

Hoy me bajé los mejores temas de Roxette, temprano, no podía pasar más tiempo sin escucharlos. Hay un greatest hits que es impecable. ¡Qué belleza de Pop! Los quise ir a ver al Chateau y no me dejaron porque tenía diez años, pero era injusto porque me sabía todos los temas y además tenía jopo. Entonces me subí al techo de casa y desde arriba del tanque de agua se veían las luces del estadio y se escuchaba a ella cantar Dressed for Success. Y yo que creía que decía dressed for some sex -lo que es la cabeza- Y cuando empieza y grita yeah, yeah, yeah, me dan ganas de subirme al techo de nuevo y tirarme de panza esta vez. Hacerme caca contra el suelo. Qué bestia de banda, cómo me musicalizaron esos días. Él era medio mambrú, pero lo banco igual (el comienzo de How do you do lo salva de por vida). En cambio ella, arriba de las tablas, trepando el escenario. ¿Cómo se habrá vestido for success? ¿O for some sex? Voy a soplarte el polvillo de tus ojos, tira en medio del tema. Leeeendo. Y te lo grita. Estoy seguro que ella, Gun-Marie Fredriksson, es de cuero, como la campera que tiene puesta en el video. Vino así. She ´s got the look. Suecos, ¡Cómo van a ser suecos! Hay personas que simplemente nacen en el lugar equivocado. Como el boludo de pelé, ¿cómo un brasilero puede ser tan ortiba? O el salame de Uribe, ¿cómo va a ser colombiano ese odiosssso? Bueno, veamos el video. Vale largarlo varias veces para escuchar el yeah, yeah, yeah una y otra vez. Y tirarse del techo. De pancita. Y hacerse caca, si pinta, contra el suelo.

Roxette a la mañana

La duda vampira

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Hace más de un año planteamos la duda sobre la única banda recordada por los coros de sus canciones. ¿Por qué Vilma Palma e Vampiros?, ¿Por qué la e? Mi pana leo, rosarino como el pájaro (misteriosamente influido por Pink Floyd, según el mismo pájaro), lo investigó: el nombre Vilma Palma e Vampiros fue tomado de un grafitti plasmado en una mueblería cerrada que decía “Vilma Palma e Hijos Vampiros de los Obreros. Revolución obrera. Muerte a los cerdos burgueses”. Ya habíamos advertido que los Vilma Palma no andaban con cosa chica. Una duda menos.
Churap, chucharup churap.
Chucharu charu churap.

La duda vampira

G.

G. tiene pocas cosas y muchos años, tantos que mi abuelo lo trata de usted. A G. le gusta la historia, porque entiende a la historia como un repaso de sus años, de su gente, de sus trenes. Lleva probados también varios combos de dioses y sus inmobiliarias: a todos los encuentra muy humanos. Y es que G. envidia la fe católica de su madre que busca hace décadas en templos y esquinas pero que no consiguen conmoverlo en absoluto. Es evidente que G. tiene olvidados algunos modales que debe haber tenido cuando trabajaba en las oficinas del banco. Era gerente, cuenta, o algo así. Cuesta imaginar qué cosas hace G. estando sólo en Tanti con poco menos de cien años. La utilidad del tiempo como unidad organizadora de los deseos es algo que, a todas luces, le chupa un huevo. ¿Qué cosas piensa la gente que no tiene tiempo? Como generación, es obvio que el futuro se nutre de nuestro goce: los animales que nos devoren, tendrán que masticar una carne nerviosa. Pero a G. el futuro ya no le importa. Y entonces se sienta y lee lo que encuentra. Cuando un libro le gusta mucho, lo deja olvidado en el parque. Quizás sea esa su idea de futuro.

G.

Casualidad

Saqué esta foto mientras pasaba uno de los momentos más lindos que recuerdo. Tomábamos mates con mis panas en la costa del lago Titicaca. Yo ya no temblaba del frío pero sentía todavía el olor a frío desde que salimos del agua. En el lago, unos tipos de barba tocaban algo de música en un barquito que iba y venía como un sonajero repitiendo siempre el mismo trayecto y la misma melodía. F. se reía y nos hacía reir como cada vez que F. se lo propone o le sale porque sí. Del otro lado del lago estaba Perú y A. y R. hacían yoga o cosas parecidas con una pierna hacia allá y la otra para Bolivia. L. tenía un pañuelo en la cabeza y a veces se reía. Teníamos las caras ardidas, rojas, crocantes. Las piedras del piso estaban tibias por el sol, pero empezaban a enfriarse. Bien arriba, M. había elegido dormir una siesta y ya volvíamos para allá. Entonces agarré la cámara y saqué esta foto antes de irnos. No sé nada de fotografía ni de cámaras digitales, pero apreté el boton y a esta imágen la tengo tatuada en la memoria.

Casualidad